Wednesday, August 15, 2007

HAZME LO QUE ME GUSTA

¿No quiéres que te haga lo que te gusta? , le murmuré, "primero yo a tí", me contestó, empujándome con unas manos cariñosas para que me tendiera de espaldas y abriera las piernas. Se acuclilló entre mis rodillas y, por primera vez desde que hicimos el amor en aquella chambre de bonne del Hotel de Sénat, hizo lo que yo le había rogado tantas veces que hiciera y nunca quiso hacer: meter mi sexo en su boca y chuparlo.

Yo mismo me sentía gemir, agobiado por el inconmensurable placer que me iba desintegrando a poquitos, átomo por átomo, convirtiéndome en sensación pura, en música, en llama que crepita. Entonces, en uno de esos segundos o minutos de suspenso milagroso, cuando sentía que mi ser entero estaba concentrado en ese pedazo de carne agradecido que la niña mala lamía, besaba, chupaba y sorbía, mientras sus deditos me acariciában los testículos, vi a... (Mario Vargas Losa, 2006).

1 comment:

Morgana Cabrona said...

asúuuuuuuuuuuustame pantión....