Velia se casó con Miguel Vázquez Morgan, hermano mayor de mi papá, Juan.
Ella, de proveniencia oaxaqueña, para ser preciso, de Salinacruz, Oaxaca.
Una mujer gorda, de artesanas manos a la hora de la guisada, de mirada penetrante a través de unos lentes de importante grosor, siempre frontal, de carácter fuerte para la alegría y para la enojada también.
Velia me cuidó, yo calculo que a partir de 1982 y hasta por ay del 86 tal vez, hasta 1987. Fueron varios los partidos del mundial de México 1986 que vi en su casa.
Tomada de la mano de Naty, Bety, Chayo, Clarisa, Marcela y Paty, mi nana fue vigía de mi infancia. Incansable mujer. Ellas son y fueron sus hijas, todas mujeres fuertes, valientes, matriarcas, justo como Velia, quien tras la infidelidad de Miguel, con la señora Tere, se hizo cargo de todas. Válgame el oxímoron anatómico; Velia es, fue y seguirá siendo, una mujer con muchos huevos.
La vida siempre nos permite despedirnos.
No sé en qué condiciones moriste Nana, supongo que en las que mueren todos los que mueren. Te moriste de muerte, bien muerta estás, ya qué más dá.
Lo que si sé Nana, es que la última vez que te vi celebramos tu cumpleaños. Creo que el número 70. Llegué junto con mi mamá, a quien siempre quisiste tanto y quien siempre te confirió gran respeto, a una salón bonito, un jardín. Ahí me viste y cuando me viste te alegraste tanto, me dio mucho gusto verte. Me presentaste y dijiste: "este es Jonathan, el otro de mis hijos".
Así me hiciste sentir, así me sentí, así me siento.
Hace unos minutos una llamada de Naty me informó que habías muerto hace 10 días, que no me habían podido avisar, porque no tenían mi número. Supongo que es muy entendible, ya que desde ese cumpleños -en el que tomamos juntos tequila, comimos juntos, bailamos juntos, cantamos juntos con un mariachi-, no habíamos tenido contacto nuevamente.
Qué pena que se muera la nana Velia. Qué gusto que Velia haya sido mi Nana.
En la calle de Revillajigedo, Colonia Centro en el Distrito Federal viví junto de todas ustedes, (y también de sus hoy esposos: Víctor, Martín, Julio, Ricardo...) de toda tú Velia. Me horneé con tus guisos, me escondí en tu delantal, me acaricié con tus manos, me bebí tu alegría, tu amor, tu afecto, tus desvelos, tus ocurrencias que eran muchas muchas.
Estoy triste porque se murió la Nana Velia.
Pero estoy contento, porque te vi bailar el día de tu cumpleaños, bailé contigo el día de tu cumpleaños. Estabas vestida como mujer Oaxaqueña que siempre has sido. Reíste y al coro de "Pinotepa", tú, tus hijas, tus yernos, tus nietos, tus amigos, tu familia que siempre te admiró lo pasamos en grande Nana.
Te mando un abrazo y un beso donde quiera que andes, tómate un tequila con Miguel, ya perdónalo que es un buen hombre también. Saluuud Nana Velia. Nos vemos cuando se pueda. Mientras, cieero los ojos, los aprieto bien y te vuelvo a ver, bailando "bonito Pinotepa no soy coplero y te estoy cantando, porque nació en tus suelos la morenita que estoy amando..."
Tu hijo Jonathan que te quiere.
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