Wednesday, April 30, 2008

La Catarina contra el rector Derbez




“En una democracia, la libertad de expresión pertenece al conjunto de la ciudadanía, y los ciudadanos tienen interés en que esa libertad se ejerza al servicio de la verdad y no al servicio de la manipulación” (entrevista de Gloria Ribé a Ignacio Ramonet. Proceso 1641).


Si el político que hoy dirige la UDLA soslaya la historia que precede al semanario universitario La Catarina y decide no revisar el capítulo de censura que vivió el equipo real del extinto medio y hacer justicia, se convertirá, sin remedio, en “cómplice por omisión” del grupo de estudiantes y profesores que coartaron la libertad de expresión universitaria.

La Catarina, que hoy se publica con el respaldo económico y académico de la universidad, es redactada por un grupo de (y me avergüenzo de ello, pero así nos colocan las circunstancias) compañeros y futuros colegas que han decidido hacer a un lado la ética periodística, por el falaz –y ellos lo saben y están conscientes– reconocimiento que da publicar unas líneas en un medio ilegítimo y que no refleja la enseñanza que probos catedráticos nos dieron a quienes durante años colaboramos en la hoy ex Catarina y que aprendimos que este oficio “no es para sinvergüenzas”.

La Catarina se ha convertido en un panfleto institucional, agachón y sumiso al poder y al siempre acomodaticio Consejo Estudiantil CEUDLA.

El equipo de la auténtica Catarina fue despojado del medio que durante siete años realizó un ejercicio periodístico respetable; un trabajo crítico que buscó rigor mediático que se alcanzó las más de las veces, pero que sobre todo, como lo definió Lilia Vélez, jefa de Comunicación de la UPAEP, constituyó “un ejercicio único de periodismo en México”, cosa que ya no es más.

Qué caradura la de los hoy colaboradores y profesores que tristemente mantienen un trabajo al costo que les genera su indigno –ahora sí– “periodiquillo de provincia”.

Si Luis Ernesto Derbez se desentiende del tema de La Catarina y no regresa el proyecto a estudiantes verdaderamente comprometidos con el aprendizaje y a los profesores que de verdad se interesen por la enseñanza y la universalidad del pensamiento como idea rectora de una casa de estudios, entonces, será triste cómplice de las maniobras que durante sus últimos días como gobernador de la UDLA, efectuó Pedro Ángel Palou, y de sus compinches, algunos de ellos como Luisa Vilar Payá, decana de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades, a quien un estudiante de Comunicación acusó públicamente, (Vilar sin poder articular respuesta) de haber llamado vía telefónica a su casa para amenazarlo si seguía reclamando y declarando ante prensa local por la arbitraria destitución de Claudia Magallanes como jefa de Departamento de Comunicación, lo que provocó molestia a estudiantes y padres de familia. Vilar también va en contra del rector, pero eso sólo es metafórico, porque siempre será complaciente con su jefe en turno. Ella también golpista, poco ética y verdugo de la libertad de prensa.

A cambio de eso, el reconocimiento del problema, del golpe (muy guardadas las proporciones, pero sí en los hechos equiparable a lo que el gobierno de Luis Echeverría hizo en contra del Excélsior de julio Scherer el 8 de julio de 1976) daría al rectorado del ex canciller lo que podría eventualmente calificarse como la decisión que demuestre que en la UDLA manda un rector y no un político más.

Luis Ernesto tiene la oportunidad de evitar la continuidad de un ilegítimo foro propagandístico que va en su contra, en detrimento de la libertad de prensa –derecho constitucional–, y de la opinión crítica como bastión de la democracia, de la enseñanza, de la “sabiduría, paz y fraternidad”.

Si calla nunca será rector de universidad, sino un político que vive atado a los intereses fácticos que patrocinan la simulación de la verdad y a esa Catarina “pirata” que va en su contra.

Texto publicado en la sección Medieros de La Jornada de Oriente. Miércoles 30 de abril de 2008.

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2008/04/30/puebla/s1med11.php

Wednesday, March 26, 2008

Opacidad, sello distintivo de la SCJN









(Texto publicado en Medieros del periódico La Jornada de Oriente. Miércoles 26 de marzo de 2008).

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2008/03/26/puebla/s1med11.php



Que no se enteren, que México no sepa, que nadie tenga acceso, que el material electoral no sea sujeto al escrutinio de la revista incómoda y de los electores -aunque con su dinero se paguen las elecciones más caras del mundo (las de México), que nunca la revista Proceso, tan molesta tan incómoda –a tanto que ha sido vetada por Comunicación Social de Presidencia de la República-, tenga el poder de revisar voto por voto y boleta por boleta, porque independientemente de que ya no se tenga injerencia en el resultado oficial de la contienda de 2006, sí, poder corroborar el fraude, sería un golpe más para la democracia simulada de México, así los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se hacen una vez más, cómplices del delito.

Margarita Luna Ramos, Sergio Salvador Aguirre Anguiano, Fernando Franco González, José de Jesús Gudiño Pelayo, Mariano Azuela Güitrón y el presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia, le niegan a Proceso el derecho de acceso a la información al desestimar la petición de acceso a los paquetes electorales efectuada por Rafael Rodríguez Castañeda, director de la publicación.

Los ministros ignoran y hacen a un lado lo establecido en el artículo sexto constitucional respecto a la prevalencia del “principio de máxima publicidad sobre la información que se encuentre en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo federal, estatal y municipal”.

Para los cinco magníficos de la opacidad la develación del contenido de las boletas electorales no tiene fines informativos, sino políticos. Fernando Franco González Salas, ministro que votó en contra del amparo, argumentó “yo no veo cómo puede ser diferente la solicitud de información de todas las casillas en los 300 distritos, si no es para contrastarla con lo que oficialmente se dio a conocer”, o sea, que no encuentra razonable la duda de un periodista y de cientos de miles de mexicanos sobre un proceso electoral caracterizado por el desaseo, el delito, y probablemente el fraude, no, para qué la quieren, qué tal si finalmente descubren que es mentira lo que el TEPJF ya declaró como válido – la presidencia para Calderón-, qué tal si se revela que en efecto AMLO tuvo razón en decir “que se vayan al diablo con sus instituciones”, porque son esas las instituciones que han puesto en jaque la vida política y democrática de México y hoy, una vez más, se acuestan con la mediocridad y le niegan a México el inalienable derecho de saber, al fin, el silencio de la sociedad y la candidez del resto de los medios -electrónicos e impresos, acostumbrados a mentir, la mayoría-, lograrán que la cosa pase al olvido y que en México nadie se entere de nada. Una vez más.

Al diablo con esa institución en la trabaja el servidor público mejor pagado del mundo: Guillermo Ortiz Mayagoitia, quien devenga un salario anual de 3 millones 709 mil 521 pesos, eso para que en 2 horas con 20 minutos le diga a México que no, porque yo y otros cuatro ministros magníficos millonarios como yo, decimos que no, que no tienen derecho de saber; que está bien vivir en la opacidad.

Aun falta la resolución sobre el amparo que promovió Serio Aguayo, reconocido investigador del Colmex, (también relativo a la exposición de la información electoral). Pocas son las esperanzas que se pueden tener en la SCJN, institución que han exonerado a Mario Marín por violar las garantías individuales de Lydia Cacho, Institución que ha negado el acceso a la información pública, porque así es mejor, porque es la opacidad el espacio preferido del delito, del fraude, del engaño y de la corrupción, porque es la opacidad el sello distintivo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.




Thursday, February 28, 2008

COSTA RICA., CON MUCHO GUSTO!!!!




Con Mucho Gusto

Hay palabras cuya fonética es per se bonita. Se escuchan así, hasta como que sabroso. En Costa Rica, la gente que hace algún favor o que ofrece algún tipo de servicio, lo hace siempre “con mucho gusto”, así pues, cuando se le pide algo a un mesero (a), a un tendero (a) , cuando se paga algo y se procede a la entrega de la mercancía, los ticos contestan: “con mucho gusto”, es bonito, suena padre. Mi viaje a Costa Rica se acurruca en el ideario personal, en el colectivo, se recuerda y se vuelve a vivir siempre. Costa Rica estuvo colmada de gente que la vida me ha presentado como evangelio, así lo recibo y así lo resumo en esta crónica de viaje y agradezco a la familia “tecua” por recibirme y hacer una vez más que su presencia en mi corazón haga sonreír mi espíritu. Son todos ustedes “patrimonio de mi alma”.

La noche del 19 de diciembre de 2008 arribé a San José de Costa Rica con un retraso de varias horas respecto a lo previsto, pero nada de gravedad pasó, de hecho todo funcionó. En vuelo me conocí una gringa de edad respetable que me cayó bien, de nombre Sylvia y aparentemente toda una profesional de la comunicación organizacional, lo que me agradó bastante, porque nuestra charla no sólo apuntó a criticar a México como un país “muy violento”, cosa que ayudo a que no me diera flojera la mujer. (lo primero que me dijo Sylvia cuando vio que leía La Jornada fue “¿hay mucha violencia en México, verdad?”.

El señor Tecua me recibió en el puerto aéreo y antes de saludarme, vio cómo con dificultad llevaba mis maletas y me dijo “¿qué, no puedes?” yo me reí y me dije, ja, esto ya lo había escuchado antes, a lo mejor ya hasta lo había vivido.

Al siguiente día, (diciembre, 20) pasé un rato en la oficina del señor, en Nestlé Costa Rica, ahí, me comí un chocolate Crunch, y un expreso de Nestlé que mucho me gustó. Después, un señor de apellido Torijano me llevó a tomar el camión que me conduciría hasta Santa Cruz, municipio en el que se encuentra Playa Junquillal, sitio en que el grueso de la familia Tecua-Lara me esperaba para pasar unos días bajo el sol y a la vista de la mar.

Un tráfico endemoniado me privó de ir hasta la terminal a abordar el camión, por lo que Torijano me dijo que lo tomaríamos en “el peaje”. Llegamos a uno de esos cruces en forma de Y. Y me dijo, - aquí, orita, pasa, le enseñamos el “tiquete” y te subes. Los carros pasaban hechos la madre sobre una avenida bastante grande similar a la Recta Cholula- Puebla. Cuando llegó el camión al que esperábamos, éste se siguió hecho la recontramadre por el carril de alta y entonces “Tori”, me dijo,- Córrele, lo alcanzamos en la caseta, entonces regresé a la camioneta de la mamá de mis amigos y perseguimos al camión. Antes de llegar, me dijo, con este “tiquete” tu reclamas tu lugar, porque tienes derecho a sentarte, es que de seguro que viene ocupado.

Subí al camión y andé las carreteras vacilantes de Costa Rica, lugar en el que una distancia de 40 km te puede llevar hasta 1.5 horas recorrerla. Además yo iba a lado de un señor tico que tenía muchos mocos, entonces, hacía ese sonidito padre de moco que se come, moco, más moco moco mucho moco. Intenté dormir y leer y ver la ventana. Cuando decidí que es buena idea ver el paisaje carretero de un lugar que no conozco, entonces le sugerí al señor con mocos, que me permitiera pasarme a la ventana, total, para tragar moco y dormir, no es necesario ver la naturaleza. Pero el ojete me dijo que no y siguió con su ruido moqueril.

Llegué luego de 5 horas, recorrí en tramo de 200 kilómetros, nada menos.
Al llegar tomé un taxi que me llevara a Junquillal, el chofer me dijo que me cobraría 15 mil Colones, pero yo le dije que mejor 10 y el me dijo que 12 y yo le dije que 11 y así se quedó, en 11. Gané. 1000 colones= 2 DLS.

El chofer del taxi me vino platicando que en esa costera, la de Guanacaste (la provincia más grande, según dijo el conductor) lo iba a pasar muy bien porque había muy buen mar y que había muchos surfers, pesca “en especial esta playa es buena para bañarse”. Durante el trayecto hacia la casa de la playa, llamó mi atención el que los caminos eran sinuosos, y que lasa casas a lado del camino lucían incoherentes consigo, su pobreza obvia, - pero en la punta, sí, como sombrero elegante de tío viejo-rico que hoy se niega a ser pobre-, una antena gigante que aclaraba que en esa casa había al menos una tele con Direct T.V.

El taxista también me dijo que por esas tierras era muy fácil conseguir drogas. No sé por qué me lo dijo, si yo ni le pregunté.

La casa de los tecolotes
Una vez que llegué a la casa, toqué y nadie salió y luego grité y ya, acudieron, en desbandada los cuatro tecolotes y a la vanguardia, en andar mojado y descompuesto, con los gogles a medio poner, los tecolotitos. “Jonáaaaaaaaaaas”, llegan se acercan, es una fiesta ese Roco, sus ojos verdes verdes, tierna su voz. Mi Yessi, jalón inmediato, “vas a nadar” “vente ándale”, divertida la sonrisa, irrenunciable la invitación.


Nunca la pregunté su nombre al taxista.

Nadamos. Comimos. Tomamos (bastantito). Aquí hago un alto. El señor tecua, llevó, para satisfacer nuestra infinita sed (la única moderada en esa familia es la Nona) varias botellas de este brebaje seco que se llama Whisky, además, una de tequila Hornitos (creo que es el favorito de Paco) y una, uuuuna, una botella de ron. Yo sé, y no pretendo, bajo ninguna circunstancia, que nadie me patrocine mis pedas, pero ps, caray, uuuuna; no, ps no nos supo ni a melón. Pasada la primera noche que llegó el borracho del Jonás, el Flor de Caña, sucumbió irremediablemente. Luego entonces, a la noche siguiente comencé a tupirle al “juanito caminante de negra vestidura”, (Johnny Walker, black label), pero como no me gusta con Tehuacán, pues entonces, le tomé con coca, y fui acremente criticado, cosa que me valió, ya que en realidad a mi me gustó mucho como me quedaban mis whisky-cubas.

En la alberca lo pasamos bien. Por las noches, unos enormes sapos nadaban (el sapo más grande y gordo, zarpaba desde las escaleras de un rincón de la casa y se llama Ramón) y nosotros jugábamos cartas, un juego que se llama Greys, muy divertido. Yo siempre perdía, una vez hasta llegué a los casi 1000 puntos.

La noche-buena nos visitaron unos amigos de los tecuas, una señora guapa con su marido, un holandés de nombre Hans (ella se llama Anita) que sufrió un secuestro en D.F. por lo que emigró a Centro América. Al momento que ellos llegaron nosotros abríamos regalos. Yo regalé libros y recibí variados artículos que me gustaron mucho. Cenamos delicioso unos chiles chipotles rellenos de queso de cabra y nos tomamos fotos hasta las 5 de la madrugada.

A la mañana siguiente el papá del “tecua” destapó champagne y bebimos en la terraza. Como fue sábado de Navidad, entonces, el don Paco, decidió definir nuestra mañana de forma anglosajona y a sus amigos holandeses, luego, les dijo que hicimos un “brunch”. Y luego les dijo que hicimos un “brunchito” y luego les relató como fuimos destapando botellas, primero unas “cavitas” (DOS), pero luego ante nuestra insaciable sed destapamos otras tres, estas últimas “del bueno” tomamos Moët. Yo me puse rezumbo, porque luego tomé cerveza y luego me dormí, pero en realidad, fue una navidad padrísima. Por la terraza de la casa se asoma la cordillera, el aire corre fresco, se escuchan los septentrionales ruidos de la naturaleza tica. También tomamos muchas fotos.

El 26 de diciembre mi amigo Paco se regresó a Puebla y de ahí a la India, así que pues la casa se fue vaciando, pero aún permanecimos Becky, los niños, el tata, la nona, la nina y yo.

Cumplí 27 años
Mi aniversario número 27, celebrado en el año 2007, el día 27 de diciembre lo pasé con esta queridísima banda. Por la mañana fui con Mayka al Museo del Oro del centro de Costa Rica y me gustó mucho. Por la tarde comí en un lugar italiano al que me invitaron los tecua, con un señor italiano. El horno se descompuso, así que no hubo pizza, pero sí vino y lasaña y pasta y un tiramizu, con el que me cantaron las mañanitas y yo fui contento. A la hora de la comida me llamó mi primo Toño y me dijo que me quieren mucho y que “felicidades”, eso me alegró mucho, también temprano me llamaron mis papás y mi hermana, Mi mamá no me encontró y ya no marcó más, ella dijo que sí, pero que a lo mejor “anoté mal el número de celular”.
Por la noche fui a bailar con mayka a un lugar que se llama “Rumba”, el lugar es grande muy, la música agradable y mayka y yo bebimos, primero un bacardí cada quien, pero luego optamos por una promoción en la que por 15 mil Colones obtendríamos una botella de Bacardi golden y una pachita de Añejo. Nos pusimos medio sabrosos, bailamos y luego llegamos a seguir bebiendo a la casa. Estuvo divertido.

Por fin El Poás.

El volcán Poás es uno de los atractivos naturales más importantes de Costa Rica. Se encuentra en la montaña, a 2700 metros de altura. El único problema es que como es caprichoso, nunca se sabe cuando amanecerá en buen momento, sin un banco de niebla que lo reprima, que lo tape. Entonces, en otras ocasiones en la que quisimos ir, pues la gente de la administración del parque me decía que “no le recomiendo venir hoy, porque hasta está lloviendo”, pero el domingo 30 llamé y la que me contestó me dijo “hoy está lindo” y que vamos.

Metimos unas chelas en una hielera, el señor tecua se puso un sombrero y una camisa de coloridas franjas y Mayka, quien me da la impresión que tiene un soterrado o descarado gusto por decirle a la gente si su atavío combina, le dijo “como que eso no se ve muy bien”, el señor como que se miró y luego pues así se fue y yo digo que sí estaba chido su sombrero y también su camisa, pero no quise defenderle frente de las mujeres, por temor a represalias.

El Poás estaba verdaderamente lindo. Mostrose desnudo, sin complejos, se despojaba de la neblina que le quería cubrir celosa de los cientos de miradas que se ceñían sobre él. Nos dejo tomarle fotos, admirarlo. El clima frío, pero la naturaleza absoluta, su cráter rojo con verde, sus milenarias y sabias piedras. El Poás divo, se dejó, una y otra vez. –A ver, ponte ahí y te tomo foto, -se escuchó repetidamente entre los turistas que arribaron al sitio.

Yo regresé muuuuy contento, durante el largo descenso desde el Poás tomamos fotos al valle que se domina con la puritita vista, luego bebimos un café en un lugar increíble que tiene una terraza enorme desde donde los cafetales ticos se veían, se olían, se sentían, se fotografiaban. El café se llama Tres Generaciones y ahí compré dos paquetes de un Peaberry AAA, que según me dijo el tendero, es un grano muy bueno y muy rico, y sí, tiene razón porque ya casi me lo termino y está sabroso.

Fin de año.
El 31 de diciembre hicimos varias cosas. Mayka se convirtió en mi guía de turistas y vagamos por el centro de San José sin mucho éxito, ya que todo estaba muy cerrado y luego nos perdimos. Olvidé mencionar que el día de mi cumpleaños, también en compañía de Yessica y Mayka pasamos por las calles y avenidas del centro que se engalanaba para recibir el paso de los caballos de la fiesta de “El Tope 2007”, un recorrido que se hace desde el parque de La Sabana, donde los que tienen caballos se inscriben para dar el paseo montando y saludar a la gente que en San José ya se apresta con hieleras, botanas -o boquitas como ellos las llaman-, y cervezas “Imperial” para ver pasar al grupo de “ricos” que tienen ganado y animales, como caballos. Vimos unos percherones muy grandes y le tomé foto a yess, mientras acariciaba uno de esos caballotes. Aparentemente no tiene mucha gracia (el tope), el chiste es que el que va cabalgando se va emborrachando y su caballo se va cagando por todo Sn José y los “pobres” los ven pasar y los saludan (unas horas después de eso, una señorita bien-hijastra de un amigo del señor Tecua, e hija de una madre cubana, una señora sesentona-, que nos trató muy bien-, me dijo con tono de Pita Amor “I hate tope”, así, con tono cub-tico “ah, si nací acá, pero siempre he vivido en”, (qué chistosa la gente que se niega y en el discurso se pone otras nacionalidades).
Yo vi a unas bailarinas y edecanes en los puestos de cerveza, que como dijera mi amigo “el negro” ps no se estaban de malos bigotes, pero en realidad tampoco muy se me antojó ir a la fiesta, pero sí, supongo que algo de divertido tendrá. Antes de comenzar a andar, los dueños de los caballos ya están tomando y “como no es un pueblo con mucha identidad ni cultura propia”, ambientan sus andanzas con música mexicana ranchera. Muy común resultaba escuchar canciones de Alejandro Fernández y de Toño Aguilar, algunos de los “rancheros” ya se veían que no llegarían en sobriedad a San José, donde les aguardaba una banda que seguramente tampoco ya estaría sobria, le peda se me hace que es masiva, lo es, de hecho.

El 30 de diciembre se marcharon los niños y Becky, así que ya sólo quedamos Maykis , sus papás y moi.

El 31 cenamos en casa de Hans y Anita. La casa está en la montaña y es una casa muy bonita con una terraza padrísima desde la que se aprecia la ciudad. Luego de la cena y los abrazos, el holandés Dijo “tengo unas bombas”, puso una cara muy aria que el führer habría envidiado y entonces, sacó unos cohetes muy pinches amenazantes y colocó una botella para sostenerlo y que este pudiera explotar en el cielo. En un principio todo marchaba bien y estábamos admirando el color de las luces. Pero bastó que el papá tecua se decidiera a participar en el lanzamiento de los cohetes para provocar lo que cerca estuvo de ser una hecatombe binacional en el que por poco y perecemos mexicanos (poblanos, defeños, alvaradoreños) y holandeses. Resulta que la botella se cayó, con ella el cohete, y el fuego comenzó a rociar el interior de la terraza, el explosivo se impactaba necio contra la pared, que de haberse volteado (el cohete) viera recorrido el lugar y con ello nos hubiera matado a todos irremediablemente. Convidados de la alegría con la que el buen Hans y el Papá Tecua jugaban a acribillarnos, todos reímos a carcajadas, Hans, alejado de todo belicismo gritó, “cooooooooorreeeeeeee” su cara descompusioce y se veía francamente temeroso, pero nada sucedió y yo no paré de reír por un buen rato en compañía de Mayka, quien siempre estaba ahí. Gracias.

El 31 se fue y con él el año y con él se aproximaba el momento de la partida.

ANTES- Me caí y me di en la madre
Como pronóstico que siempre se hace bueno, una vez más me sucedió un accidente de no lamentables o terribles consecuencias, pero a mí, siempre me pasa, siempre que salgo de vacaciones-siempre o casi siempre me pego, me caigo menfermo—algo algo.
Me caí antes del 31. Fue en una visita que hicimos a unos amigos (otros) del señor tecua y la señora nona. Una casa muy muy agradable en todos términos, cuyos anfitriones habían sido la pareja embajadora (él fue el embajador) de Costa Rica en Bolivia. Los matrimonios se conocieron en aquel país – el más pobre de Latinoamérica-.
Una hija que estudia medicina un hijo que no sé que estudia y una pareja de latinos muy latinos. Gritones, agradables, buenos pal trago, una mujer que guisa muy sabroso y que parece que no tiene pena de nada, ellos son los amigos de los tecua.
Como ya se estaba poniendo bohemio el asunto decidí que fumaría y en el camino por mis cigarros decidí que porqué no caerme de meritito codo en la loseta que recubre el piso de la casa. Bueno, hasta me maree. Regresé a la mesa con medio jardín pendiendo de mi pantalón y con un dolor chingón. Callé para no alarmar a la multitud, pero con el paso del tiempo el dolor arreció y el codo se me hinchó. Luego todos se dieron cuenta y me preguntaron, y yo con mi cara de un cabrón bien listo les decía es que me resbalé. – ¿Y por qué no dijiste nada?-, me inquirían- y yo continuaba con mi cara de egresado de economía por Harvard, asentía y decía “ps como que pa no molestar”, la banda reía y yo, un doleeeeeer y un sobaaaaaar y un un hinchaaaaaaar.
Total que esa noche la mamá del tecua me puso un ungüento, o sea, ella me lo dio y yo me lo puse, que se llama “el gringo”, bueno así le dicen. Es caliente caliente. Yo me lo puse, me enredé el brazo con un chal que me compré en Oaxaca en octubre de 2004 y ya, al siguiente día amanecí mejor.
El día uno de 2008 lo pasé en una terraza que tiene una vista envidiable. Parecen (la vista y la terraza) sacadas de un cuento de Tim Burton. La sostienen unos gruesísimos troncos de madera, y al fondo se ve el green (un campo de golf), antes un lago y unos árboles timburtonescos, con esas ramas como hostiles, añejas, pero que a la luz del día se ven hasta armoniosas, como si te saludaran e hicieran baya ante el paso de los humanos. En la noche, cuando se acerca el “sunset”, -cito a don tecua: “acá me venía a echar mis whiskys con Ralph y el sunset, se ve precioso-, la tarde va muriendo, pero la noche llega acompañada de decenas de aviones que pasan y saludan al green, al señor lago, a los patos, a lo mejor a Ralph y a los amigos de Ralph (es el dueño de la casa y de la piscina y de la terraza y de la cubana ¡¡¡omaigod!!!!) y total que lo pasa uno muy bien - pinches ricos- jajaja. (No hard feelings).
Ahí estuve con Mayka durante todo el día. Platicamos de cosas que tenemos y de algunas que no tenemos y que ninguno de los dos sabe si va a tener, o si quiere, por ejemplo: hijos, es que qué chinga y luego si salen como uno, pus “ora pior” como dice mi tío “el angosto”.
Hablamos de cosas que pensamos de nosotros y de los demás. Tomamos cerveza, comimos Doritos Habaneros, papitas con valentina y unos rones, pero no muchos, tuvo chido. Permanecimos hasta que una nube nos negó el sol y entonces regresamos a la casa de los tecuas.
Por la tarde, comimos pizza con la mamá de Luis. La Nona hace unas cosas bien padres con un material así como de aluminio, pero oobvio o sea weee, no es aluminio. Creo, pero no recuerdo bien, que la técnica es así como que repujado. Ella usa plata para las cosas más especiales y cada pliego, afirma la diestra nona “sale como en 3 mil pesos, pero por eso te luce como te luce”, así que ps ta bien. La nona se sienta en una mesa que se ubica frente a la surtida cantina de don Tecua y frente al televisor. Ahí tiene sus materiales, sus tijeras, su plata cariiishima, su cenicero y en eso se entretiene, ve la tele y platica con quien por ahí anda. Me gustó ver a la nona hacer su repujado y ver cómo el ser humano aprende a hacer cosas que le transporten de pronto y que le animan también.
La casa de los tecuas es llena de cosas que han ido recolectando porque han sido andarines siempre y siempre, desde siempre. Han vivido acá y allá y en cada lugar han sabido hacer amigos y han sabido comprar (y en qué forma) titipuchales de cosas que acomodan por toda la casa pa’ que cuando llegue uno las pueda ver y para que la casa pueda lucir bonita, creo que lo logran en verdad, sobre todo por algunas piezas y antigüedades que le dan un toque a momentos muy kitsch y también harto clásico.
El 3 de enero de 2008, el don tecua me llevó al aeropuerto y acá quiero hacer otro alto.
A ver, uno es toto e iluso e ilusionista, pero es que uno es joven y es utópico, pero a ver, como dice Benedetti, la esperanza en un terreno baldío, pero eso no lo aprende uno hasta que la decepción se presenta implacable, el amor acaba…
Explico: todos quienes abandonaron, hasta el día que yo me fui de Costa Rica , fueron entregados por el don tecua en el aeropuerto, además vivieron la experiencia del “up grade”, y es que “como ahí me conocen, le di un grade y yo dije, bueno pues para que vayan agusto”. Así, el inocente Jonás, pensó, órale, está chido, porque seguro que don Tecua me lleva y lo mejor, me consigue mi “up-grade” , como a Paco y Becky y los niños, y entonces, viajo en premiere, cosa que hasta hoy, ps ni vale mencionar, que no he hecho.
Ajáaaa, unas horas antes que se venciera mi última noche en Centro América, don tecua me dijo: “va a venir un taxi que te pedí por ti. Es un chofer de mi confianza, espero que no se le olvide, si ves que dan cuarto para las cinco y no ha llegado entonces, me despiertas”.
No hubo up-grade. Pero para la mala fortuna del don tecua, al chofer de “mi confianza”, sí se le olvidó, por lo que el pobre se tuvo que despertar para llevar a este pain in the ass, debo decir que al parecer lo hizo de regular talante, porque no hubo así como que ronroneo o enojo, digo, además pues mi culpa no fue jajaja.
Llegué y me fui. Lo pasé muy bien gracias a los tecuas.

Esta es pues un poco la crónica de los detalles que me quedan de mi visita a un país ajeno, un lugar nuevo que disfruté con personas refrescantes y queridísimas. Hay detalles y momentos que los dejo en el yo, en el adentro y que me guardo celosamente para mí, que los pienso y los recuerdo y esbozo sonrisas contentas y felices y que me hacen, una vez más, agradecerle a la vida las casualidades que me ha regalado y con ellas la felicidad que he tenido, en esta ocasión la vida, siempre caprichuda, me regaló momentos de enorme regocijo a lado de gente francamente así, regocijante.
Costa Rica me recibió y me trató bien- Costa Rica PURA VIDA-, empática con el turista, risueña con el visitante que la saluda y la conoce y la mira curioso. Su centro con palomas, sus calles viejas, su identidad distraída, su gente con tono peculiar, sus mujeres guapas, su septentrional paisaje, sus calles eternas, sus carreteras infinitas, sus caminos largos, sus charros mexicanos, su radio incomprensible, sus protestas contra el TLC: “por amor a la gente, no al TLC” , reza una pared que escenografía la montaña y que refleja un sector de sociedad inconforme y crítica y disidente, qué bueno.
Costa Rica un pueblo lindo al que visité y en el que viví varios días, así, “CON MUCHO GUSTO”.

Friday, January 11, 2008

¡Ah cabrón!

Perdí mi celular. El ex número: 5514709232.

En realidad no es una herramienta que sienta mucho haber perdido, pero sí me era útil, porque tenía llamadas locales gratis, y ello, ante mi retisencia a ponerle crédito a un celular, era bueno, ya que podía llamar a particulares y a Nextel.

El móvil se me cayó en el camíón, mientras leía Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño (por segunda ocasión, ya que la primera interrumì a la mitad). Sentí como el telefonillo se resbaló de la pequeñísima bolsa de mi pantalón, quise recuperarlo pero no pude, ya que el sujeto que estaba sentado detrás de mi me dijo:

-Yo sentí que algo me pegó en el pie, pero como hay un hoyo se me hace que se fue por ahí.

-Otro sujeto, el que se sentó delante de mi, con un look así medio punk, me dijo - si quiéres te marco. Le dije que sí.

Entonces, llamó y me dijo: "pues suena, pero nadie contesta, o sea que si se fue por el hoyo, aún no lo atropellan.

Mi parada se pasó como 3 cuadras, yo bajé sin mi celular y luego regresé al camino andado para ver si lo encontraba. No, nada para nadie. Me quedé sin celular, ya tendré otro y se lo pasaré a quien le interese.

Dejo acá, la primera portada de Proceso del 2008, cartón del maestro Naranjo. Más que elocuente, ¿no?


Wednesday, December 12, 2007

Derecho de Réplica



En este país, el emporio mediático decide quién merece ser escuchado y quien no, quién debe ser criticado y nunca, nunca poder revirar el vituperio.

Las "minorías" no caben en las cabinas, ni salen a cuadro.

El día de hoy (miércoles 12 de dicimebre de 2007) se publicó en Medieros, desde los comunicadores, sección que se imprime en el periódico La Jornada de Oriente, un texto en el que se aborda el tema del "derecho de réplica" y se dan algunos ejemplos de esa importante omisión en los contenidos mediático-informativos.

Medieros, -espacio que construyó Analydia Flores Marín coordinadora de Comunicación de la Ibero de Puebla-, se publica todos los miércoles con llamado en primera plana y ha sido desde hace un año, un trabajo con el que han colaborado colegas y alumnos de Analydia.

Acá dejo el link del texto en La Jornada.

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2007/12/12/puebla/s1med10.php

Gracias Ana, porque haces medieros.

Thursday, December 06, 2007

En el microbús la vida es más sabrosa

El transporte público en el D.F. tiene algo más que las simples vicisitudes que vive un ciudadano común y corriente en la ciudad y que para trasladarse hace uso de este…
Al interior de un microbús (minimalización de los otrora Ruta 100), se viven diversos estados de ánimo, actitudes y situaciones sociales provocadas por el apachurramiento que de verdad son dignas de pormenorizar. A continuación una breve descripción de pasajes que ilustran los hechos:

Pompa con pompa, nalga con pito, pito y nalga con mano, nalga con rostro…

-Subes. El camión rebozando de gente
-Súbase por atrás
-Se van recorriendo si son tan amables, -dice el conductor (es imposible recorrerse, está lleno el camión, está hasta la madre). –Hijo de tu puta madre, recórrete tú, a ver culero, recórrete tú, pinche pendejo…
Los usuarios del “micro” dejan el asiento pegado a la ventana siempre vacío y a mucha gente le cuesta trabajo decir, para ocupar el lugar, “me da permiso”. Cuando alguien lo hace, quien está postrado en el sitio, desliza levemente sus nalgas hacia un costado, saca las piernas, no mucho y supuestamente está “dejando pasar a”. El interesado sortea el barrunto espacial, y pasa, entre la cara del ojete que no se quitó bien y el asiento viejo-derruido del camión.. Entonces, se da la inefable “nalga con rostro”, el chofer maneja con las nalgas (nalga con volante), entonces, el que se va a sentar, le restriega a la doñita o al señor estúpido, las nalgas en la cara. Al momento en el que por fin se ha logrado sentar, ya la relación entre el sentante y el sentado es muy poco amigable. El segundo se enoja porque el primero le restregó la nalga en la cara y el primero se emputa porque el segundo es un culero que a pesar de que se le pidió permiso, éste, no se quitó-bien.

Pompa con pompa…

Nunca te sientas, nuuunca.
-Por favor se van recorriendo.
Al interior del camión se hacen dos filas: unos miran de un lado de la acera otros del otro. Las nalgas de muchos van pegadas. Uno va sintiendo la nalga del de atrás y el de atrás va sintiendo la nalga de uno. Cuando hay un bache, el “nalga con nalga” es más intenso, puede ser la de un hombre, la de una mujer, no importa, el proceso nalgueril está a todo lo que da y uno viene sintiendo la parte aguadita de la comisura dérmica de una persona a la que ni en sueños (o a lo mejor sí), se le ha dirigido ni se le dirigirá nunca la palabra, es más, puede ser que ni la mirada. Empero, la condición microbusera de esta, la gran urbe, ha provocada ya, una mediana relación sexual-cuasi genital. Mis nalgas, ya han estado en contacto (ropa de por medio) con las nalgas de cientos de personas más.

Nalga con pito

Ahora, en el interior del micro, dada las apretujancias, puede pasar lo siguiente: no todos van mirando, unos hacia un lado y otros hacia otro. Puede ser, que en lugar de dos, haya tres filas en el vehículo. Entonces, el de la fila de en medio, el tercero en discordia, va apuntando hacia la nalga, de otro (a) que va viendo hacia la calle. Para ello, el de la mitad del micro, tiene que sostenerse no del tubo de arriba, si no de las partes altas de un asiento, lo que voluntariamente o no, lo pone, rodeando al de enfrente.
Si el sujeto (a) en cuestión no tiene ni la más mínima consideración por el “repele” que le pueda provocar al hombre o mujer que va en frente, entonces, en cada arrancón, bache, o en el andar normal del camión, tendrá la posibilidad de arrimar el pito. Entonces, sucede “pito con nalga” o puede ser también “chichi-espalda”.
RRRUUUN RRRRUN hace el camión. En eso enfrenón, en eso venga “pito con nalga” o como se le dice en el bajo mundo “Tecuapetlazo-Tecuapetlazo”. Si no se recibe la mirada mentadora de madre del otro (a), entonces, de buena gana se ha recibido lo que bien puede ser ya una cosa un poco más genital, “pito con una nalga”.

Pito con mano y cara

A ver, los que van sentados, no siempre “ya chingaron”, porque puede ser que una gorda (o) o bien un flaco (a) vaya muy pegado a. Es decir, tocó la de que se armaron las tres filas.
Así que, mientras uno va en su asiento el de enfrente va con el pito muy cerca de la cara y síiii, síii en un enfrenón de esos tan comunes en el micro, tómale culey, ay te va el pene. Recibe uno o propina uno, un Tecuapetlazo o Camaronazo, pero así, de eso que son las 6: 00 horas o las siete o las 9 y uno ya tuvo en la cara el pene de alguien (a través siempre del calzón y el pantalón) esto ya de plano es un exceso, pero en realidad veámoslo así, los humanos y más los mexicanos, somos muy poco renuentes al sexo oral.
Lo mismo sucede con la mano.

En fin, es un error minimizar la cultura popular a una serie de convergencias y divergencias sociales e ideológicas, las expresiones más populares, obvio se encuentran en los sitios que son muy concurridos y que con el deseo per se de vivirlo o no, forman parte de este cotidiano que día a día nos rebasa. Sería un error vivirlo sin notarlo.

El micro es una chulada.

Thursday, November 29, 2007

Me voy a morir de tos

Me voy a morir de tos

La semana antepasada fui víctima de la enfermedad.
Una entropía respiratoria se apoderó de mí. Las disertaciones –personales- , de que algún día moriré de tos, volvieron a tomar gran fuerza en mis adentros y hoy a casi una semana de que caí enfermo, -momento en el que no me siento del todo restablecido, lo sostengo: Moriré de tos.
Durante cuatro días estuve en cama. Falté a trabajar tres. Tos, tos, coff coff, moco, mucho moco, jarabe mucho jarabe, antibiótico mucho antibiótico, tos. Moriré de tos.

Llamada al doctor Sánchez, “me siento muy mal, tengo mucha tos, el pecho se me escucha muy congestionado, como que con mucho moco”.

-Te tienes que inyectar, porque ya se pasó a los bronquios (¿quiéeeen?).
Debes de ponerte seis inyecciones de Lincocin, las tres primeras una cada 12 horas y el resto una cada 24 horas.

Gasto mucho gasto. Lincocin caro. -¿Dónde carajos me inyecto? –Las simi-farmacias (que no son las del doctor Simi) a 15 pesos la inyectada. Tomar camión desde mi casa, bajarse en Felix Cuevas, respirar el smog, respirar el ruido, respirar la mierda. Más tos.
Mucha enfermedad. Me moriré de tos.

Estoy un poco mejor. Decidí dejar de fumar por un periodo indefinido de tiempo hasta que cese de pensar que el cigarro me chinga la garganta, la garganta me chinga las vías respiratorias, las vías respiratorias (primarias) me chingan los pulmones, los pulmones me chingan el pecho y los bronquios (hasta el momento los pulmones son los que más chingan) y eso me provoca la tos, la tos que me chinga a mi, que me chinga la vida que me mata.
Me voy a morir de tos.

Friday, November 09, 2007

A 10 años los muertos de Acteal


Acteal en primera plana.

¿Qué tendrán los indígenas mexicanos que inhiben toda posibilidad de justicia en su favor? Alguna especie de rara enfermedad (probablemente provocada por falta de higiene) los hizo sucios, ignorantes, marginados, marginales, monolingües. Mujeres indias, hombres indios, niños indios, ustedes no, ustedes no salen a cuadro, no salen en la foto, no se escuchan en la radio, no no no, ustedes, indios, no. Aunque los maten, ustedes, no.

Después de todo, 45 indígenas asesinados, a los que nadie conoce no cumplen con el requisito “noticiabilidad”.

Luego de 10 años los 45 tzotziles ejecutados en Acteal, Chiapas, siguen siendo una especie de “asunto menor” Si a caso, alguno que otro medio “revoltoso” “detractor” “golpeador”, como La Jornada, ha hecho caso y memoria de Acteal.

Acteal, lacerante Acteal. Ejecutados en Acteal, ignorados en Acteal, genocidio en Acteal.

En los medios electrónicos comerciales (casi todos), nada pasa, sólo una periodista, Carmen Aristegui, proclive a vivir problemas técnicos en su programa de radio Hoy x Hoy de W Radio. Pero en el resto, nada o muy poco y malo. Humillados los 45 muertos a 10 años, ni una “notita”, nada de nada.

El domingo 28 de octubre de 2007, la imagen del obispo de la diócesis de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera, ocupa llamado en primera plana del diario La Jornada. “Zedillo debe ser juzgado por crímenes de lesa humanidad”, apunta el titular de la nota, que cita la declaración del prelado.

Después, durante una semana (del lunes 5 al viernes 9 de noviembre. Aún no dan por terminada la serie), en primera plana el titular del diario que dirige Carmen Lira Saade “cabecea”: Acteal: a 10 años la mano oficial es inocultable -Sin el visto bueno de las autoridades estatales y federales en todos sus niveles los paramiliatares no hubieran ejecutado el asesinato masivo- reza la introducción del reportaje que durante una semana apareció en el rotativo (siempre con llamado en primera). El periodista Herman Bellinghausen escribe el recuento -paso a paso, población por población, personaje por personaje, muerto por muerto-, del genocidio.

“Corruptos por comisión o por omisión” como dice el periodista Julio Scherer; asesinos por omisión y por comisión política o económica, los autores materiales e intelectuales de la masacre restregaron una vez más su impune poder a los indios, a “Los de Abajo”.

¡Los mataron!, ¿Y?

Si los medios de comunicación insisten en ignorar hechos como el de Acteal, Chiapas, todos los días serán responsables y culpables por omisión (y ¿por qué no?, por comisión) de actos que ensombrecen la per se magra vida democrática y justa de México.

El asesinato de 45 indígenas (mujeres, niños, hombres) en 1997 no puede ser cosa que se erosione ante el inexorable paso del tiempo; no puede ser inaudible para la radio; no puede ser “falto de actualidad” para la tele; no puede ser inhibido de la prensa escrita.

No.

Porque así se diluye la posibilidad del crecimiento periodístico, de la ética mediática, del aprendizaje verdadero y de una sociedad sana. Es por ello que Acteal, Chiapas y sus 45 masacrados pesarán siempre sobre la inconsciente memoria de Ernesto Zedillo (quien era presidente de México), Emilio Chuayffet (entonces secretario de Gobernación), Pedro Joaquín Coldwell (ex comisionado para la Paz, hoy senador federal de la República), Julio César Ruíz Ferro (ex gobernador de Chiapas); así la lista podría ser interminable. Así la acotada conciencia de estos cómplices genocidas cargará la muerte, el asesinato, la brutalidad.

Tal y como pesará históricamente sobre estos personajes políticos la ejecución y la muerte de los indígenas mexicanos, así pesará sobre los medios que los ignoraron entonces y que actualmente continúan marginando el hecho.

El silencio de los comunicadores equivale a la irresponsable complicidad en el crimen.

Peor aún, el intento de paternalismo compinche publicado en la revista Nexos bajo el título "Regreso Acteal" -por el escritor Héctor Aguilar Camín-, es la mano mediática que protege al poder, que busca “maquillar” la verdad como lo denuncia Luis Hernández Navarro. Favor con favor se paga y Camín le debe al PRI, le debe al gobierno, le debe aunque en ello le vaya cayendo la “mierda que se echa al ventilador”, frase que usó el intelectual de Televisa para reclamarle a Sherer García, que en Proceso, se revelaran sus tratos con Salinas de Gortari para prepagar publicidad a la revista Nexos.


Crimen de Estado-Estado de Crimen.

En Acteal hace 10 años, el Estado mexicano haciendo uso de tácticas contrainsurgentes, azuzando el rencor entre comunidades previamente homogéneas, fue patrocinador, maquinador y asesino de 45 mexicanos.

Los muertos y sus deudos esperan que se haga justicia.

La mayoría de los políticos y de los medios son fieles centinelas de la masacre.

¿Qué tendrán los indígenas mexicanos que inhiben toda posibilidad de justicia en su favor?



Monday, November 05, 2007

Todos somos unas putas

Me vendí. No diré cuanto, pero me vendí. Seguro estoy que la mayoría lo hubiera hecho incluso por mucho menos.

Me prostituí en Televisa.

Sucede lo siguiente: una amiga le llamó a mi hermana, le dijo que necesitaba gente para que saliera en un programa de concursos y que les iban a pagar.
Maye le dijo que ella no podía, pero que a lo mejor yo quería.
Si quise, me vendí. Mi amiga Cecilia es también una puta, digo, en el neoliberal sentido de la palabra. De lo otro nada me consta.


De por vida

El nombre del programucho al que fui a empeñar mi dignidad y mis constantes críticas al consorcio televisivo, se llama “De por vida”. Lo conduce la mujer más guapa que he visto -y he visto varias-, pero esta tenía las chichis más preciosas que he visto en la vida, y también he visto varias, pero las de Jaqueline Bracamontes, son las mejores.

No entraré en detalles de qué va el programa. Pero sí diré que es divertido.

La otra puta y yo, esta puta que todos llevamos dentro, fuimos invitados a formar parte de una elite, dentro de la popo, que se denomina para efectos del programa –roba dignidad-, “Línea Bancomer”. “Ustedes son una parte fundamental del programa”, dijo el floor manager a todos los que llegamos acarreados por el interés desde las 10 am, y que en realidad fuimos atendidos hasta pasadas las 12 pm.

Se hacen pruebas, muchas, antes de la grabación:
-Pongan cara de luz roja- decía el asistente del FM.
-En ese momento la prostitución llega a su máxima expresión. Uno tiene que doblegarse ante la voluntad de un perro televiso que te indica: “haz lo que yo te digo”•
-Y yo, con toda mi prostitutés le dije que sí… Me carga la chingada.
Poner cara de luz roja, es poner cara de “me carga la chingada”, eso quiere decir que al prostituto más listo, el que si será millonario cuando salga del foro 5 de Televisa Santa Fe, no le está yendo tan tan bien.

-Pongan cara de luz blanca.
-Uno tiene que echar mano de toda su prostitutés histriónica.
-Eso, quiere decir que al pendejo, ya le está yendo mejor, y que uno por más pendejo, tiene que celebrar que al pendejo, se le esté llenando el buche de dólares…

-Cuando salga la luz blanca, la gente de "Línea Bancomer", tiene que saltar. “Quiero cara, quiero carisma, quiero que coordinen el aplauso con el gesto, porque hay quienes solo aplauden-

-Así se dirige a nosotros el pinchi cabrón ese. Así nos dice y la prostitutés asiente: sisisis… No es posible. Sin embargo, uno ríe. Y bueno, obvio echa mano de todos sus recursos Prosti-histriónicos, si ya eres una puta, bueno, pues habrá que ser de las mejores.

Puse mi cara de luz roja, la de luz blanca, la de carisma que tanto solicitó el cabrón ese. También le aplaudí mucho a Jackie.

Aplaaaaaaaaausos. –Todos viendo a la cámara BRAAAAAAAAAAVO grita uno y su dignidad va dando de tumbos. Soy una graaaaaaaaan puta. Ooooh, qué buena puta soy.


La puta otra que me acompaña (mi amiga la ceci) se da el lujo de componer una consigna que dice algo así como “que se arriesgue que se arriesgue” (se refiere a que el ñoño, debe continuar jugando y poner en riego el dinero que ya tiene ganado), en ese momento me percato que estoy destruido y que en próximas fechas todas mis amistades me verán chocárselas al ñoño ganador de 1 millón 400 mil pesos.

Soy una puta, lo aclaro desde este momento.

Pero bueno, al final, la verdad que tuvo mucho de divertido y se me pagó (igualito que a las putas) y se me pagó muy bien (como no a todas las putas). No develaré cuanto valió mi honra, eso sí sería una putada…

Friday, October 05, 2007

Grito Rabioso

“Vamos a aventarles gasolina a las tanquetas, hay que detener todas las pipas de agua, si no podemos detenerlas hay que poncharles las llantas para que no recarguen. Hay que hacer sonar los cláxones, las campanas de las iglesias, vamos a estar alertas. Dijimos que no íbamos a entregar Radio Universidad, aquí nos vamos a quedar, aquí nos van a encontrar, frente a los micrófonos”, Berta Muñoz, Radio UABJO, 2 de noviembre de 2006.


Los medios de comunicación alterna representan en este México de olvidado olvido, olvidante, olvidadizo, olvidador, la posibilidad de darle foro público y por tanto de conferirle importancia al pensamiento ajeno soslayado. Lo hace como muestra de responsabilidad mediática ante la concesión auto-concesionada-arrebatada-ganada-luchada-propia-rebelde. Pero lo hace, porque así emite su grito rabioso, su grito libertario, su grito rebelde; lo hace porque lo necesita, porque les urge, porque ¡ya basta!


No será


No será en las pantallas de los monstruos televisivos, en el cuadro ciego, en el óleo irreal que se pinta con crayones de fantasías imbéciles, ahí no será y qué bueno que ahí no sea; no será tampoco en las bocinas de la radio sorda ante el dolor de los millones de pobres, de los olvidados; no será y qué bueno que ahí no sea.


La voracidad con la que los medios han ignorado a quienes no juegan el perverso juego de la ignominia informativa, del ignominioso entretenimiento, ha permito a espacios como este, que hoy, en México y en el mundo se escuche la voz de “los sin voz”. La voz de las Sierras, de las y los indígenas, de los profesores responsables, de los periodistas comprometidos, de verdaderos garantes de la transparencia, de los estudiantes que no vieron Rebelde y que no saben en qué se quedó la novela.

También el longevo, pero aparentemente acotado proyecto del usufructo a costillas del patrimonio público –el espectro radioeléctrico como canal de transmisión para televisoras y radios comerciales- ha abierto el camino para que quienes siempre han tenido que “ver cómo le hacemos”, se las hayan ingeniado para hacerle llegar su valioso mensaje a quien quiera responder sus gritos de hartazgo, a quien quiera hacer eco de ellos, a quien quiera apagar su tele y ponerle en el Internet a las radios libres.

A quienes quieran escuchar las voces valientes de centenares de comunicadores “ciudadanos de a pie” decir que “le están rompiendo la madre a los compas”, que hay que apoyar, andar las calles, acudir a la marcha, hacer el paro en el plantón, botear pa’ comprar vinagre y cafiaspirinas para los compas, porque les duele la cabeza gracias al gas lacrimógeno que les lanzaron ayer; a todos ellos, hay que invitarlos a escuchar las radios libres, a leer los medios libres, a unirse a los medios libres, a expresarse en los medios libres a ser y hacer medios libres.

Larga vida al proyecto rabioso y libre que por su propia naturaleza no puede ni podrá más que vivir. Nunca se permitirá morir, porque sólo muere el que es olvidado y mata el que es olvidadizo, pero virtud ineluctable de la libertad mediática será la memoria, la razón, el grito que reivindica, la transmisión valiente en medio de la batalla, la obturación de lo que a nadie le interesa, pero que a todos fascina.

La inmortalidad, es la virtud rabiosa de esta sociedad que se verá y se escuchará, pero que sobre todo se sentirá más cercana desde la ventana fonética de la Rabiosa-Radio.


Sí, será

Será en esta Radio, una que es rabiosa; rabiosamente responsable, de memoria rabiosa, de oídos rabiosamente pendientes para escuchar el estruendo de la marcha pacífica y libertaria, de ojos rabiosamente dilatados por el dolor que les provoca las lágrimas que les provoca sus muertos, sus asesinados, sus presos políticos, sus violadas de Atenco. Rabiosamente justa por defender con rabiosa rabia los derechos humanos de los buenos humanos. Será en la rabiosa radio que dice que “vivos los queremos”, será en la Rabiosa-radio que “pisará las calles nuevamente”, que se juntará en los zócalos y que marchará consignando siempre la rapacidad, la corrupción, la miopía social... Será en La-Rabiosa-Radio.

Colaboración para el portal de La Rabiosa-Radio http://larabiosaradio.org/

Friday, September 28, 2007

El bolier, la luz, el agua, el gas..

Después de unos meses me cambié de casa. Justamente siete meses desde que volví de la Angelópolis, mismos durante los cuales me cobijé en la bondad de la hermana mía, y en el sueldo que acá me pagan, mismo que ahorré y me permitió ahora, decidir por volver a vivir solo y lo paso bien, pero...

Cambiarse de residencia a un lugar pequeñoburgués como el que he adoptado como mi nuevo hogar, tiene su complejidad: El boiler, la luz, el gas, el agua, LOOOTERÍA, nada sirve bien.

Sin embargo, luego de hacer algunas gestiones, parece que la vida va...

Medellín 393-3 (esquina Obrero Mundial, colonia del Valle-Norte)

El lunes quedó el boiler, pero no la luz, -ya que a decir del Ingeniro Octavio, nombre artístico del plomero, boilerólogo, electricista-, "la instalación que tienes es muy vieja, es del cable que se dice galvanizado, hace 50 años era el mejor".

El martes el bolier gotea, gotea, cual manantial de agua y de problemas el boiler se muesta fisurado de su ala izquierda, el agua choca contra el fregadero, lo que produce un ruido latente, constante, desesperanzador...

El miércoles se decidió, con la venia del arrendador, comprar un bolier nuevo marca Megamax, ya que el Calorex, que es el mejor -una vez más según Ing. Octavio-, es muy caro y la diferencia no es tanta.(Ese día en la mañana, me bañé con el agua fría-muuuy).

El jueves, a las 18:45 Ing. Octvio y su ayudante Alejandro, colocaban en mi cocina el nuevo Bolier Megamax, nuevecito de paquete, cromado, blanco con vivos en azul. Un bolier radiante.

El viernes (o sea hoy) todo estaba listo para que el Animaldeldemonio pooor fin gozara de una ducha con agua caliente. Empero, el agua fría no servía...Así que me quemé (la ducha no fue de agua caliente, si no de agua hirviendo) la cabeza, los brazos,los pies, el torso, la espalda, la cara, los testículos, el pene, las manos, ... cual si me bañara en una hoya de champurrado... La llave de la fría, no sirve, se barrió no sale agua fría y yo, con el shampoo a cuestas luché por quitármelo de encima a costa de mi dermis y del cuero cabelludo. Ni modo.

Según el Ing. Octavio, eso se debe a que la llave está atorada no barrida.

En fin, me quemé, salí, pude escuchar a Carmen Aristegui, cosa que me reconforta todas las mañanas. Me tomé un café, porque me compré una cafetera. El café lo adquirí en la cadena Wal-Mart, un café de Chiapas pppuufff!!

Friday, September 14, 2007

El llanto de Televisa



Una de cal

Las históricas imágenes de las estrellas de Televisa y Televisión Azteca, los conductores de noticias, de chismes, de revista, de todo de todo, del emporio televisivo en sus dos modalidades, ninguna menos mala que la otra.

La semana de lunes 10 al viernes 14 de septiembre, la semana patria, no pudo encontrar mejor marco que el de la prensa escrita y de los medios electrónicos en cuyo contenido se desnudó al poder, unos, lo hicieron con el afán de defenderlo, otros con el propósito de denunciarlo, al final, el poder quedó encuerado en los medios mexicanos. ¡Qué divertido y qué miserable!
La reforma electoral en México, cosa que no muy confiable puede ser porque proviene precisamente de las mentes de esa runfla de políticos mexicas que nada tienen de confiables, tocó en esta semana dos puntos nodales: La salida escalonada de los consejeros electorales del IFE y la supresión de la compra de espacios en medios electrónicos, para convencer, a través de spots a la ciudadanía de que vote por una persona que le habla de que “y@ debo ser elect@”, desde la pantalla o desde su aparato de radio.
La reforma está aprobada en lo particular y en lo general y la roqueseñal política, hoy, ciñe sobre los magnates de la radio y la televisión mexicana.
El costo para las televisoras: 3 mil millones de pesos menos. El costo para los políticos: la embestida mediática en su contra, el desprestigio –por razones otras, logrado previamente a pulso-, y el descrédito en un prime time en Televisa o TV Azteca. Nada le hace, el resultado es bueno: no más spots vulgares, pobres, ramplones, corruptos, viles, mentirosos, ya no más.
Las comisiones unidas del senado, el martes 11 comenzaron a escribir el principio del fin. Reunidos todos, como en la mesa del señor, quienes estuvimos atentos (yo a la transmisión de W-radio, que en ese momento corría por cuenta de Carlos Loret de Mola) a lo que sucedía en el senado, pudimos escuchar las intervenciones de los senadores y de las estrellas de la televisión.
Habrase visto, los poderes, de verdad los poderes. Todos juntos: el político y el mediático, pero esta vez no se abrazan como lo suelen hacer, no se hacen el amor en público y no van, esta vez, no van juntos como lo han hecho siempre en detrimento de la democracia, avasallando y soslayando las realidades que no están en las pantallas. Esta vez se pelean los poderes de México.

En Xicoténcatl

Sergio Sarmiento, jefe de noticias del emporio que dirige Ricardo Benjamín Salinas Pliego, pide la palabra y con un tono tan pasivo como el que utiliza en sus tres programas (uno de radio y dos de televisión), se presenta diciendo “yo soy un simple periodista”, luego de lo contradictorio de su frase y de su realidad remata: “sabemos que con una discusión de ustedes nos podrían destruir o hacernos mucho daño (y tú quiora trais, le dij Creel). Nosotros no inventamos las chachalacas (no, ustedes los co-destruyeron) ni los peligros para México. Nos castigan por un pecado que no cometimos”.

“Me aterra que actualmente, si yo digo que el gobernador del Estado de México, es un hombre guapo, o que si en un programa digo que un gobernante es una persona incorrecta, ese tipo de comentarios, con la nueva ley, nos convierta en criminales”, externó la periodista de espectáculos Patricia Chapoy, frente a decenas de legisladores y de estrellas de televisión.

Don Rogerio Azcárrga, dueño de Radiofórmula, aseveró: “es un decreto casi expropiatorio, con ello irán a la quiebra decenas de radios chicas del país. No su radiodifusora señor, no se preocupe (y de las radios chicas, haga como si fueran indígenas mexicanas, no los mire, ni usted, ni sus empleados).

Al joven Javier Alatorre, se le mira sentando, elegantemente ataviado con un traje oscuro que regaña con la mirada el suéter rosa de su fiel acompañante de toda la tarde Joaquín López Dóriga, entonces, ese niño gritón de las noticias, se atreve y con des-tino señala: “Esta reforma afecta a la ciudad misma. Preferimos un país con exceso de libertades”. (A lo mejor, si le crece más el bigote, a manera de Niagara Fall se le surpime la libertad del habla, que en él, es ya un “exceso de libertad”).

Pedro Ferriz de Con, vetusto comentarista de noticias, -dicen los que saben, que muy cercano al poder y un defraudador de Carmen Aristegui y de Javier Solórzano-, echó mano de su retórica encendida y les recordó a los legisladores, pero a la vez a él mismo, por si no lo sabía: “somos de ustedes, nosotros tenemos una concesión del país y el país es suyo, estamos en sus manos”.

La hora del Senado

“Es la hora del senado”, expresó el panista Santiago Creel Miranda, cuando una semana previa fue cuestionado por representantes de los medios sobre su apoyo a la reforma. Creel, tal vez uno de los mejores botones de lo que el poder mediático puede aplastar cuando así lo quiere. “No es una venganza, aseveró este mismo personaje”, claro que lo es, y que bueno que se da.

El coordinador de la cargada perredista en el senado, Carlos Navarrete sentenció que “los poderes fácticos nunca se imaginaron que al agredir como lo han hecho a la Cámara de Senadores iban a encontrar la solidez, el cierre de filas (de miras) entre los legisladores”.
La guerra de las cámaras, va ganando el Senado.
Nunca las televisoras pensaron que, aunque un tiempito después, el poder político virara la mirada al hecho contundente que el priísta Manuel Bartlett les señaló hace meses cuando se discutía la Ley Televisa, sobre que aunque ahora los apoyaran con su voto (a las teles) nunca nunca, los poderes fácticos les iban a perdonar nada y que en poco tiempo se podrían ver parodiados o ridiculizados en los medios.

Hoy, es una realidad. Por fin decidieron los políticos y por fin se tuvo un ejercicio de estado frente a los poderes fácticos.

Aunque en materia de política mexicana, es reacuñable la frase de Mario Benedetti, quien afirma que “la esperanza es un terreno baldío”, hoy, Televisa y Televisión Azteca, así como los cinco grupos radiofónicos más poderosos del país, lloran lágrimas de cocodrilo, porque no podrán asquearse con dinero recibido en campañas y luego regurgitar a cuadro, no al menos en las presidenciales.

Hoy, la prensa democrática mexicana –dos o tres garbanzos de a libra-, podrían (pero no lo hacen) vanagloriarse de no tener absolutamente nada que deberle al poder político, y de no haberse acostado con él para no deberle nada.

Hoy en México ganan quienes no van por la opacidad de la información, quienes van por la realidad plural en la que caben todos y todas. Hoy en México hay que estar más alertas que nunca, porque aunque es más confiable la estupidez que el maniqueísmo político, siempre se entierra una duda tras las decisiones tomadas en las Cámaras.

Listos para vivir esto que el lamentable vocero de TV Azteca, Luis Niño de Rivera, espetó como amenaza lacerante (para el televidente) en el programa de CNN en español “Aristegui”, “viene una continuación de la guerra de Cámaras contra cámaras”.

Va ganando el senado.

Wednesday, September 12, 2007

Los nuevos Tiempos

En el excelente trabajo que hacen cada fin de semana (y todos los días en La Jornada) los moneros Helguera y Hernández, para el semanario Proceso, se retrata la obra y la gracia(des) de e actores de la actual- o vitalicia- política mexicana. En el número 1610 de esta publicación, las palabras sobran y hay que poner a la vista de los que más se pueda, este cartón, que es elocuente. Si no lo ven bien, pues denle click (bis).


Thursday, August 30, 2007

Se murió mi Nana Velia

No fue -el hecho de tener una nana-, una locuacidad digna de la pequeño burguesía wanna be, sino más bien un ejemplo de los pocos recursos pequeño burgueses sí, lo que llevó a mis padres a ponerme en manos de Velia, una mujer que habrá tenido unos 72 o 73 al morir.

Velia se casó con Miguel Vázquez Morgan, hermano mayor de mi papá, Juan.

Ella, de proveniencia oaxaqueña, para ser preciso, de Salinacruz, Oaxaca.

Una mujer gorda, de artesanas manos a la hora de la guisada, de mirada penetrante a través de unos lentes de importante grosor, siempre frontal, de carácter fuerte para la alegría y para la enojada también.
Velia me cuidó, yo calculo que a partir de 1982 y hasta por ay del 86 tal vez, hasta 1987. Fueron varios los partidos del mundial de México 1986 que vi en su casa.
Tomada de la mano de Naty, Bety, Chayo, Clarisa, Marcela y Paty, mi nana fue vigía de mi infancia. Incansable mujer. Ellas son y fueron sus hijas, todas mujeres fuertes, valientes, matriarcas, justo como Velia, quien tras la infidelidad de Miguel, con la señora Tere, se hizo cargo de todas. Válgame el oxímoron anatómico; Velia es, fue y seguirá siendo, una mujer con muchos huevos.
La vida siempre nos permite despedirnos.
No sé en qué condiciones moriste Nana, supongo que en las que mueren todos los que mueren. Te moriste de muerte, bien muerta estás, ya qué más dá.
Lo que si sé Nana, es que la última vez que te vi celebramos tu cumpleaños. Creo que el número 70. Llegué junto con mi mamá, a quien siempre quisiste tanto y quien siempre te confirió gran respeto, a una salón bonito, un jardín. Ahí me viste y cuando me viste te alegraste tanto, me dio mucho gusto verte. Me presentaste y dijiste: "este es Jonathan, el otro de mis hijos".
Así me hiciste sentir, así me sentí, así me siento.
Hace unos minutos una llamada de Naty me informó que habías muerto hace 10 días, que no me habían podido avisar, porque no tenían mi número. Supongo que es muy entendible, ya que desde ese cumpleños -en el que tomamos juntos tequila, comimos juntos, bailamos juntos, cantamos juntos con un mariachi-, no habíamos tenido contacto nuevamente.
Qué pena que se muera la nana Velia. Qué gusto que Velia haya sido mi Nana.
En la calle de Revillajigedo, Colonia Centro en el Distrito Federal viví junto de todas ustedes, (y también de sus hoy esposos: Víctor, Martín, Julio, Ricardo...) de toda tú Velia. Me horneé con tus guisos, me escondí en tu delantal, me acaricié con tus manos, me bebí tu alegría, tu amor, tu afecto, tus desvelos, tus ocurrencias que eran muchas muchas.
Estoy triste porque se murió la Nana Velia.
Pero estoy contento, porque te vi bailar el día de tu cumpleaños, bailé contigo el día de tu cumpleaños. Estabas vestida como mujer Oaxaqueña que siempre has sido. Reíste y al coro de "Pinotepa", tú, tus hijas, tus yernos, tus nietos, tus amigos, tu familia que siempre te admiró lo pasamos en grande Nana.
Te mando un abrazo y un beso donde quiera que andes, tómate un tequila con Miguel, ya perdónalo que es un buen hombre también. Saluuud Nana Velia. Nos vemos cuando se pueda. Mientras, cieero los ojos, los aprieto bien y te vuelvo a ver, bailando "bonito Pinotepa no soy coplero y te estoy cantando, porque nació en tus suelos la morenita que estoy amando..."
Tu hijo Jonathan que te quiere.

Wednesday, August 29, 2007

LONCHERA DE BO-SPONJA

--Exterior- Calle. Avenida de los Insurgentes. México Distrito Federal.
--Taquería de lámina blanca invadiendo la banqueta, frete a restaurante conocido como Papa Bill's.

El taquero tiene unos 30 años, porta gorra de las Águilas del América (oobvio.
Taxista 1: hombre gordo de unos 36. Taxista 2: hombre joven también gordo, de unos 32, sentado dentro del taxi.

Yo: hombre joven muy joven una odonis, como dijera mi amiga Jael o bien, un odanis como dijera mi amigo el negro, luego de corregir a mi amiga Jael.

YO: Dos de bistec, por favor.
Taquero: Como no joven. ¿Con todo?
YO: Yo le pongo la salsa.

Detrás mío, los taxis y los taxistas.

Taxista 1: Y entonces, le tienes que comprar todo... todo, la mochila, los lápices, las plumas, los cuadernos, los libros, la cantimplora, el uniforme, los zapatos, las calcetas y la lonchera una lonchera de BO-SPONJA.

-¿Sabes en cuánto sale la pinche lonchera de BO-SPONJA?
-300 pesos la pinche lonchera, le dije, no te paaases, está bien pinche cara. - Y como no se la quise comprar, que se empieza a inflar como sapo, porque se pone como sapo eh, infla unos pinches cachetotes así ira (en ese momento, taxista 1 absorve gran cantidad de aire, lo contiene, infla sus grandes grandes cachetes, pela los ojos y pega el mentón al cuello), porque se pone como sapo.
-Entonces, le dije: mira, ni pongas así, eh !, porque todo va a pasar, ni te voy a comprar la mochila de BO-SPONJA y te voy a dar una buena chinga...

Wednesday, August 15, 2007

HAZME LO QUE ME GUSTA

¿No quiéres que te haga lo que te gusta? , le murmuré, "primero yo a tí", me contestó, empujándome con unas manos cariñosas para que me tendiera de espaldas y abriera las piernas. Se acuclilló entre mis rodillas y, por primera vez desde que hicimos el amor en aquella chambre de bonne del Hotel de Sénat, hizo lo que yo le había rogado tantas veces que hiciera y nunca quiso hacer: meter mi sexo en su boca y chuparlo.

Yo mismo me sentía gemir, agobiado por el inconmensurable placer que me iba desintegrando a poquitos, átomo por átomo, convirtiéndome en sensación pura, en música, en llama que crepita. Entonces, en uno de esos segundos o minutos de suspenso milagroso, cuando sentía que mi ser entero estaba concentrado en ese pedazo de carne agradecido que la niña mala lamía, besaba, chupaba y sorbía, mientras sus deditos me acariciában los testículos, vi a... (Mario Vargas Losa, 2006).

Friday, August 10, 2007

...

De malas, emputado, hasta la madre, que no me caliente ni el sol, colgado de la lámpara, como deprimido, medio triste, sin hambre (ooobvio sed sí), con extrañación, extraña muy, encabronado, todo que se vaya a la chingada, por qué no me largo un rato, o por qué no se largan todos hasta que cuando regresen yo me vaya y así hasta que me caigan otra vez bien y si no, nunca, mejor.

Vacío, infinita rabia, pipipi el nextel, la nómina, la cadera, la artritis, no mames tengo 26, ¿una coquita no ?, el valente me dice chimis qué hay, me llaman para que vaya a una misa- jajaja-, no iría ni a una mía, en fin, las 14: 24 nada pasa, insurgetes con su metrobus, el metrobus con su gente encima, todos con cara de mensos, poco entusiasmo en la gente, la calle más larga del mundo, de todo el mundo, una calle sin música, ¿por qué no le ponen música a la calle para que la gente baile, para que se acuerden de los buenos y de los malos, para que bailen antes de llegar a trabajar o antes de fugarse con sus amantes, o antes de llegar a sus casas a besar a sus hijos luego de que le dieron el beso del payaso a sus secretarias, así al menos llegarían con buen ritmo, ejercicio, ejercicio, bacardí con dos hielos-coca-tehuacán, escribe lo que sea lo que pienses, qué importa, sólo un comment por post, bajo el raiting, en fin, música mala la de la computadora de alado, chismes ramplones qué me importan, qué me importas, sí sí pues sí me importas, bueno, ya, una fuga una fuga, aplica la graciosa huída, la fuga, la fuga, huye, huye, jugo de carne, carne en su jugo, taquito taquito, taquito dorado de sesos, salsa verda, valentina, los quecas de la señora, el café de a 14 varos... ponte abusado

Desde el yo literario, Scherer García escribió su Terca Memoria.

En un libro escrito en primera persona, el fundador de la revista Proceso, Julio Scherer García deja plasmadas algunas vivencias significativas de su longeva vida como periodista. En La Terca Memoria desnuda de forma “cruda y dura” la manera de actuar de varios personajes oscuros y célebres de la vida política, social y periodística de este país.

Un “leve aroma” de lo que vivió en el oficio del reportero, al que define como “el hombre más libre, porque los acontecimientos los hace suyos y en esa medida le pertenecen”.

A las 19: 30 horas del martes 31 de julio- sin la presencia del autor-, se presentó en la Casa Lamm, de la Colonia Roma, en la ciudad de México, el libro La Terca Memoria de Julio Scherer García, personaje indeleble del periodismo mexicano a quien en 1976 el poder le mostró su faceta represora, una vez que el entonces presidente Luis Echeverría Álvarez dio el ya famoso “golpe a Excelsior” quitándolo de la dirección del diario.

En el foro se dieron cita cuatro de los periodistas más renombrados del país: Miguel Ángel Granados Chapa quien formó parte del equipo fundador de Proceso en noviembre de 1976; la conductora del programa radiofónico Hoy por Hoy, Carmen Aristegui; La autora del libro Los demonios del edén, Lydia Cacho Ribeiro y Anabel Hernández quien escribió en 2005 el libro La Pareja Presidencial, el gobierno del cambio bajo sospecha de corrupción.

El jardín lucía repleto, unas 400 personas impedían que alguien más gozara de las prerrogativas que permitía la lona blanca dispuesta para cubrir a los panelistas. La gente de los costados intentaba escuchar y al tiempo evitaba mojarse.

Carmen Aristegui describió a Julio Scherer como “el periodista más importante e influyente de las últimas décadas en México”.

Adujo, la columnista del diario Reforma que este libro es una muestra de la permanente condición que tiene el autor como reportero, con este libro, “me parece que el periodista quiso reportear sus recuerdos, reportearse a sí mismo”.

Lo que para Aristegui resultó lo más destacable, es la nueva condición literaria del libro, con lo que aludió al hecho de que el texto, publicado bajo el sello de Editorial Grijalbo, es una historia contada en primera persona.

Redordó que en noviembre de 2006 Scherer escribió para la edición especial de conmemoración del 30 aniversario de Proceso un artículo “implacable” sobre el golpe a Excelsior, empero la novedad del texto radicó en que se contaba en primera persona.

Ya que habló de sí mismo, “desde su propio yo y desde ahí sintió a Echeverría más cerca que nunca, lo oí respirar, dijo Scherer”. Ese ejercicio de escribir desde el “yo literario” le provocó, aseguró Aristegui, parafraseando a Scherer, un “inesperado bienestar”.

Esta perspectiva le permitió escribir en La Terca Memoria sus más hondas motivaciones y además cosas que desde otro enfoque habrían sido inconfesables: “¿de qué está hecha la entraña del periodista más influyente de México en los últimos años?”, inquirió Aristegui.

Abundó en que se trata de un periodista que durante años ha escudriñado poro a poro a la clase política nacional.

Citó la idea de Scherer, quien comenta que en el periodismo nada se debe valorar por encima de los hechos, que debe ser exacto como el bisturí.

El moderador fue el creador de Plaza Pública y a sus colegas las presentó como “la flor innata del periodismo mexicano actual”, con lo que arrancó el primer aplauso de los varios que habría durante la noche.


En medio de la expectación y de un señor, entre muchos, que se quejaba de la organizadora, a la que definió como “una vieja naca que no me quiso poner una silla y eso que soy invitado”, Anabel Hernández tomó el micrófono y reconoció que en la vida de las tres ponentes ha sido conducente la mirada periodística de Scherer. Lo definió como un hombre del que ha surgido una viga de acero sin la que no se podría entender la historia del México moderno.

“A él no le espanta ningún diablo y tampoco le conmueven los santos”, enjuició.

Respecto de su “Terca Memoria”, refirió que es un libro que habla del oficio que da paso a la tortura y el placer de conocer a personajes inolvidables; “algunos por ser abominables ya que sólo se les puede tocar con el esgrima de una buena investigación y otros entrañables por su valentía y por su sacrificio” en pro del bien común.

Editorializó e hizo énfasis en el oficio valiente y dijo que “los tiempos para el periodismo mexicano son violentos, los tiempos que están por venir son difíciles, la censura disimulada es permanente, pero hoy no hay espacio para claudicaciones y no hay espacio para medias tintas”.


Lydia Caho comentó que compró el libro y lo “devoró” en un fin de semana y que luego recibió la noticia de que el autor de Siqueiros: La Piel y la Entraña, le invitaba a comentar su libro, y bromeó: “en realidad, el que me catapultó, desde mi pueblo Cancún, fue el preciuos man, por él estoy aquí”, lo anterior en alusión al gobernador de Puebla, Mario Marín Torres.

Dijo que después de conocer a Julio Scherer, le quedó claro que él, como los padres y las madres de los hijos que han desaparecido a consecuencia del poder del Estado, “lleva su pésame a cuestas con la pérdida de Excelsior como el sino que marcó su existencia”.

Como una aprendiz más del trabajo del “hombre de proceso”, Cacho Ribeiro indicó que “Don Julio no se entiende si no se entiende el periodismo mexicano desde los vericuetos del fatídico maridaje entre el poder y la prensa que han marcado la vida de México y que la siguen marcando”.

Uno de esos ejemplos queda plasmado en la historia que en la Terca Memoria se cuenta sobre Héctor Aguilar Camín, de quien se revela complicidad y un periodismo de poder en el tiempo en que Salinas de Gortari, su amigo, era presidente de la República y el intelectual, directivo de la Revista Nexos.

La periodista, alabó la forma en la que Scherer siempre cuenta con el adjetivo contundente para definir a aquellos periodistas que como práctica consuetudinaria aceptan el embute de los poderosos sin que ello les provoque la menor vergüenza.

Define el libro, como uno, mediante el que su autor “muestra sus heridas abiertas” y lo ejemplifica cuando retoma frases en su contra construidas, que refiriéndose a su labor periodística le espetaron, “vendería a su madre por una nota de ocho columnas”.

“Se expone como humano”, mencionó. En una especie de recomendación para los periodistas jóvenes expresó que con la lectura de este libro se podría entender el peligro al que se enfrentan quienes hacen periodismo en este país y quienes se exponen “al poder de otros, pero también al poder personal, a la necesidad de preservar la dignidad a costa de lo que sea, pero también de aprender a escribir con dignidad”.